Washington — El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este viernes que los precios de la tradicional cena de Acción de Gracias han caído un 25 % respecto al año pasado, una rebaja que atribuyó a su “buena gestión económica” y a una “inflación casi inexistente”.
“Walmart lo anunció hace solo dos días. Este año será un 25 % más barato celebrar el Día de Acción de Gracias que el año pasado con el ‘Adormilado Joe Biden’”, dijo Trump en tono triunfal durante un encuentro con el primer ministro húngaro Viktor Orbán en la Casa Blanca.
Según el mandatario, la reducción de precios en la canasta anunciada por Walmart —la cadena minorista más grande del país— “refleja la mejora del resto de la economía”, con una caída significativa también en los costos de energía.
Entre cifras y omisiones
Aunque Trump presentó el dato como un logro de su Gobierno, el propio informe de Walmart indica que la rebaja está vinculada a una reducción en la cantidad de productos incluidos en la cesta, que pasó de 29 a 24 artículos respecto a 2024.
Entre los productos que desaparecen este año están las cebollas, boniatos, malvaviscos, nata montada y la clásica tarta de nueces.
El pavo —símbolo del festivo— se mantiene como el producto estrella, con su precio más bajo desde 2019.
Según la última actualización del Buró de Estadísticas Laborales (BLS), la inflación interanual se situó en 3 % en septiembre, antes de que el actual cierre del Gobierno federal interrumpiera la publicación regular de datos.
Un símbolo económico y político
El Día de Acción de Gracias, que se celebra el último jueves de noviembre, es uno de los rituales más importantes para los estadounidenses, y sus precios se han convertido en un termómetro político.
Trump, que regresó al poder en enero con la promesa de bajar los costos de alimentos y gasolina, ha hecho de la inflación su principal bandera contra el legado de Joe Biden.
“Durante la administración de Biden tuvimos la peor inflación en la historia del país”, reiteró el republicano.
Por qué importa:
El mensaje de Trump mezcla política y economía en una de las fechas más sensibles del calendario estadounidense. Aunque los precios de algunos alimentos bajaron, el menor número de productos incluidos en la cesta sugiere que el alivio no es tan amplio como presume la Casa Blanca.



