Los Ángeles — Lo que comenzó como una película de animación de Netflix se ha convertido en un fenómeno cultural global. ‘Kpop Demon Hunters’, el proyecto que mezcla fantasía, música y cultura pop surcoreana, acaba de recibir cuatro nominaciones a los Grammy, consolidando la influencia del K-pop más allá de los escenarios.
La canción ‘Golden’, interpretada por la banda ficticia Huntr/x (formada por EJAE, Audrey Nuna y Rei Ami), compite por el Grammy a Canción del Año, marcando la primera vez en la historia que un grupo femenino de K-pop —real o ficticio— entra en una de las categorías principales de la Academia.
‘Golden’ enfrentará a pesos pesados como Lady Gaga, Kendrick Lamar y SZA, Sabrina Carpenter, Billie Eilish y Bruno Mars junto a Rosé.
El fenómeno que rompió la pantalla
Desde su estreno el 20 de junio, Kpop Demon Hunters no ha dejado de romper récords. Dirigida por Maggie Kang y Chris Appelhans, la película combina acción, animación y el universo musical del K-pop en una historia sobre un grupo de chicas que combaten demonios mitológicos.
Con 236 millones de visualizaciones en Netflix, se convirtió en la película más vista de la plataforma durante agosto, y su tema principal superó los 100 millones de reproducciones semanales según Billboard.
Incluso logró lo impensado: coronar la lista Billboard Global 200 con 113 millones de streams, superando a éxitos reales de artistas como BLACKPINK y Alex Warren.
El K-pop invade los Grammy
Además de Canción del Año, la película compite en las categorías de Mejor Interpretación Pop de Dúo o Grupo, Mejor Canción Escrita para Medios Visuales y Mejor Grabación Remezclada.
Las nominaciones reflejan cómo el K-pop ha dejado de ser solo un género musical para transformarse en una narrativa cultural global: estética, producción, historia y fandoms hiperconectados que rebasan fronteras.
Por qué importa:
‘Kpop Demon Hunters’ no solo representa una victoria para la animación o el K-pop, sino un nuevo tipo de éxito global donde la ficción, la música y la cultura digital se entrelazan. Netflix no solo produjo una película: creó una experiencia cultural que llegó a los Grammy antes que muchos artistas reales.



