Ciudad de México, 26 jul (EFE).- Tras el último asesinato de un periodista en México hace escasos días, Reporteros Sin Fronteras (RSF) confirma un incremento “alarmante” en los homicidios contra comunicadores en el país “más letal” para la prensa en América, con un nivel de crecimiento de víctimas mortales que, según la organización, no se ha visto desde hace 15 años.
“Contar siete asesinatos en siete meses es muy difícil de asimilar. Tantos asesinatos tan seguidos te dejan un poco pasmado. Reporteros Sin Fronteras no había registrado este incremento alarmante de asesinatos de periodistas en México desde 2011 o 2012”, aseguró este domingo Balbina Flores, representante de RSF en el país latinoamericano, en una entrevista telefónica con EFE.
El miércoles, fue asesinado a balazos en un puesto de comida de Oaxaca (sur) Francisco Alejandro Leyva Aguilar, el séptimo periodista que muere de forma violenta en lo que va de año en México.
Para RSF, la situación actual evidencia el “fracaso total” de las autoridades a la hora de brindar protección a la prensa, sobre todo a los profesionales de medios más locales y de zonas rurales del sur del país.
Pese al discurso gubernamental de bajada de homicidios, Flores advirtió de que el nivel de crímenes mortales contra informadores tiene un incremento “similar” al acontecido durante el mandato del expresidente Enrique Peña Nieto (2012-2018), por lo que, en su opinión, el contexto de violencia “no ha desaparecido”.
En el actual sexenio de Claudia Sheinbaum, quien llegó en octubre de 2024 al poder, han sido asesinados 14 comunicadores, según un recuento de la ONG Artículo 19.
“Esto es ya insostenible. Estas cifras nos siguen llenando de horror porque pareciera que esto no se detiene. Son periodistas que habían sido amenazados previamente y nadie los protegió. Es inaceptable”, lamentó la representante de RSF en México.
En el último caso, Leyva Aguilar había denunciado previamente amenazas en su contra, pero organismos de libertad de prensa denunciaron que no se le brindó protección ni se atendió su situación particular.
Los vínculos del crimen organizado con el poder local
Por si esto fuera poco, en algunos casos se ha evidenciado la relación del poder municipal con el crimen organizado, como en el asesinato de la informadora Roxana Guzmán, por cuyo crimen fueron detenidos varios policías locales de Veracruz (este) acusados de complicidad con sus secuestradores.
Ante este panorama, RSF exige al Gobierno federal que reconozca la “gravedad de la situación” y adopte un “plan de emergencia” para combatir la violencia y la impunidad en los crímenes contra la prensa.
“La sociedad un poco ha ido normalizando esta situación. Se tiene que enfrentar con políticas reales y contundentes de lucha contra la impunidad y de protección eficaz hacia los periodistas. (La prensa) es el blanco fácil y hay desprotección total”, señaló Flores.
En este sentido, criticó la narrativa gubernamental de “descalificar” a los medios de comunicación.
“Si al Gobierno o a las autoridades locales y federales no les importa un periodista, ¿por qué al crimen organizado le habría de importarlo?”, cuestionó.
Flores pidió a la comunidad internacional “exigir cuentas” a México por el último asesinato de un periodista en un país en el que más de 150 informadores han perdido la vida y 28 se encuentran desaparecidos desde el año 2000, según la Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa 2026 de RSF.
RSF situó el año pasado al país norteamericano como el segundo más peligroso para ejercer el periodismo a nivel mundial, solo por detrás de Gaza.



