Inicio / Noticias / Política / ¿Desplante o confusión? La trastienda de la polémica despedida de la Selección Colombia con el presidente Petro y su hija Antonella

¿Desplante o confusión? La trastienda de la polémica despedida de la Selección Colombia con el presidente Petro y su hija Antonella

BOGOTÁ — Lo que debía ser un acto institucional y festivo para despedir a la Selección Colombia rumbo a la Copa del Mundo 2026 terminó convertido en un intenso debate nacional. Un video viralizado en la red social X (antes Twitter) que involucra al capitán del equipo, James Rodríguez, y a Antonella Petro, la hija menor del presidente de la República, encendió las alarmas de la opinión pública, dividiendo al país entre acusaciones de “grosería” y defensas por temas de protocolo y presunta descontextualización.

El detonante: El “no-gesto” de James Rodríguez

Durante el evento privado en la base militar de Catam, los futbolistas subieron a la tarima para recibir el pabellón nacional y un sombrero vueltiao como obsequio del Gobierno. Al lado del mandatario se encontraba su hija Antonella, una reconocida apasionada y practicante de fútbol. El foco de la polémica se centró en el momento en que James Rodríguez saluda a la comitiva. Según denunciaron sectores oficialistas y diversos usuarios en redes:

  • Se observa a Antonella hacerle una petición al ’10’ colombiano (aparentemente una fotografía o un autógrafo).
  • James continúa su marcha saludando al resto de los presentes en la fila sin acceder a la petición, lo que fue catalogado en internet como un “desprecio” o “mirada por debajo del hombro”.

Figuras políticas del Pacto Histórico, como la concejala de Bogotá Heidy Sánchez, criticaron fuertemente la actitud de los jugadores en redes, calificando el momento como un desplante “horrible” hacia una adolescente solo por motivos políticos.

La contraparte: Protocolo, tensión y amenazas

A medida que el video sumaba millones de reproducciones, la narrativa de la “descortesía” empezó a ser cuestionada por analistas deportivos y el entorno de los futbolistas. Los argumentos de defensa apuntan a tres factores clave:

Consecuencias graves: El periodista de Pulzo, Carlos Londoño, reveló que la viralización descontextualizada del clip escaló a niveles peligrosos, denunciando que James Rodríguez y su familia recibieron serias amenazas tras el incidente.

La rigidez del protocolo: En los videos completos se observa que los jugadores debían avanzar de manera fluida en una fila organizada de forma rápida. Detenerse a posar para una fotografía individual habría roto la dinámica del acto oficial. De hecho, James sí le dio la mano a la menor.

Falta de audición: Periodistas deportivos señalaron que, debido al ruido del lugar y la velocidad del saludo, es muy probable que James sencillamente no escuchara la petición de Antonella.

Incluso Nicolás Alcocer, hermano de Antonella, intervino públicamente con un mensaje conciliador para enfriar la controversia, pidiendo unión en torno al combinado nacional y deseándoles éxito de cara a la cita mundialista.

Un discurso presidencial que sumó incomodidad

Más allá del incidente de la fotografía, medios de comunicación e internautas destacaron la evidente “seriedad” y el desgano en los rostros de varios futbolistas durante el evento.

Muchos atribuyen este ambiente al discurso emitido por Gustavo Petro. El presidente basó su intervención en conceptos filosóficos y políticos, usando la frase “el último será el primero” y lanzando advertencias sobre “la codicia versus la vida” y los peligros de “la soberbia” y el fulgor de las pantallas en los jóvenes deportistas. El tono del mensaje fue criticado en redes por algunos aficionados, quienes afirmaron que, en lugar de motivar al equipo de cara al Mundial, pareció “destruirles el espíritu” en un momento que debía ser puramente deportivo.

Nota de análisis:

Al final del día, la Selección Colombia ya se encuentra concentrada en Estados Unidos para su último amistoso frente a Jordania. Esta polémica demuestra, una vez más, la profunda polarización que vive el país, donde un saludo de tres segundos en una tarima puede ser interpretado como un manifiesto político o como un simple malentendido de un futbolista concentrado en su protocolo de viaje.

Deja un comentario

Discover more from

Subscribe now to keep reading and get access to the full archive.

Continue reading